martes, noviembre 16

Vonnegut Reverse


"Billy Pilgrim bajó las escaleras con sus fríos y marmóreos pies. Se dirigió a la cocina y allí la luz de la luna dirigió su atención hacia una botella de champaña medio vacía que había sobre la mesa de la cocina. Era todo lo que quedaba de la fiesta. Alguien había tapado otra vez la botella. Y parecía decir: «¡Bébeme!»

Así que Billy la destapó con los dedos. No hizo ruido alguno. El champaña estaba muerto. Así fue.

Billy miró el reloj que había sobre la cocina. Tenía que matar el tiempo durante una hora antes de que llegara el platillo. Se fue a la salita balanceando la botella como si fuera una campana, se sentó en una butaca y encendió el televisor. Entonces, tras haberse aislado ligeramente del tiempo, vio la última película, primero al revés, de fin a principio, y luego otra vez en sentido normal. Era una película sobre la actuación de los bombarderos americanos durante la Segunda Guerra Mundial y sobre los valientes hombres que los tripulaban. Vista hacia atrás la historia era así:
Aviones americanos llenos de agujeros, de hombres heridos y de cadáveres, despegaban de espaldas en un aeródromo de Inglaterra. Al sobrevolar Francia se encontraban con aviones alemanes de combate que volaban hacia atrás, aspirando balas y trozos de metralla de algunos aviones y dotaciones. Lo mismo se repitió con algunos aviones americanos destrozados en tierra, que alzaron el vuelo hacia atrás y se unieron a la formación.
La formación volaba de espaldas hacia una ciudad alemana que era presa de las llamas. Cuando llegaron, los bombarderos abrieron sus escotillas y merced a un milagroso magnetismo redujeron el fuego, concentrándolo en unos cilindros de acero que aspiraron hasta hacerlos entrar en sus entrañas. Los containers fueron almacenados con todo cuidado en hileras. Pero allí abajo, los alemanes también tenían sus propios inventos milagrosos, consistentes en largos tubos de acero que utilizaron para succionar más balas y trozos de metralla de los aviones y de sus tripulantes. Pero todavía quedaban algunos heridos americanos, y algunos de los aviones estaban en mal estado. A pesar de ello, al sobrevolar Francia aparecieron nuevos aviones alemanes que solucionaron el conflicto. Y todo el mundo estuvo de nuevo sano y salvo.

Cuando los bombarderos volvieron a sus bases, los cilindros de acero fueron sacados de sus estuches y devueltos en barcos a los Estados Unidos de América. Allí las fábricas funcionaban de día y de noche extrayendo el peligroso contenido de los recipientes. Lo conmovedor de la escena era que el trabajo lo realizaban, en su mayor parte, mujeres. Los minerales peligrosos eran enviados a especialistas que se encontraban en regiones lejanas. Su tarea consistía en enterrarlos y esconderlos bien para que así no volvieran a hacer daño a nadie.

Los pilotos americanos mudaron sus uniformes para convertirse en muchachos que asistían a las escuelas superiores. Y Hitler se transformó en niño, según dedujo Billy Pilgrim. En la película no estaba. Porque Billy extrapolaba. Y se imaginó que todos se volvían niños, que toda la humanidad, sin excepción, conspiraba biológicamente para producir dos criaturas perfectas llamadas Adán y Eva."

Matadero Cinco, Kurt Vonnegut


[Maravillosa "inversión" de Vonnegut, extraida de mi reciente lectura de Matadero Cinco. Aún cuando el efecto sorpresa de time travelling se pierde porque hoy en día podemos rebobinar películas en play, el cruce de géneros en este fragmento me parece cuanto menos ingenioso. El detalle de la champaña muerta, y ese "bébeme" que remite directamente a Alicia en el País de las Maravillas (la pócima que reduce, si mal no recuerdo). La espera del platillo volador que lo va a raptar... (esa c.f. de baja calidad que sustenta toda la novela y que da coartada a las condiciones mentales de Pilgrim. Henry James lo hizo con el género de fantasmas en Otra vuelta de tuerca: la indecibilidad de la percepción mental). Pero aprecio lo simple del procedimiento, que con un rewind, una inversión temporal, un pasaje de términos, la escena se ve resignificada y la reflexión crítica se dispara. Me hace pensar en ese proyecto inconcluso, que la muerte prematura obliteró, que es el de las Poesías de Lautreamount: la aplicación sistemática de inversiones en frases y poemas famosos para extraer una nueva luz sobre las reflexiones más anquilosadas y/o admiradas.]

4 comentarios:

J. dijo...

Siento una extraña fascinación por Vonnegut y aún más por Matadero 5. El pasaje que comentas condensa todo lo que es la novela, esas traslaciones temporales que subvierten la idea misma de causalidad que vertebra el relato triunfal de la Historia. Tienes razón, además, al señalar que las posibilidades del reproductor de DVD son ideales para representar los desórdenes temporales que sufre el protagonista de la novela. Y no sólo eso. Recuerdo en una ocasión, viendo "Sacrificio", de Tarkovsky, esa larga secuencia final en la que el protagonista (Erland Josephson) corre desesperado por el descampado después de quemar su casa, tratando de escapar de sus familiares y de la ambulancia que viene a llevárselo. Cuando pasé esa secuencia a alta velocidad, todos los elementos del cine de Tarkovsky, la meditación, el tempo lento, se transformaron súbitamente en los rasgos frenéticos de una comedia chaplinesca. Habrá que explorar más detenidamente las posibilidades del DVD...

Saludos.

Sabrina dijo...

Hola! te dejo la dirección de mi blog, cuando puedas date una vuelta,

http://sabrina-eremita.blogspot.com/

Un beso grande

inx dijo...

Roy Hill filmó Matadero 5, la vi hace muchos años, pero recuerdo cómo representaba esos saltos en el tiempo con fundidos de imágenes. Es muy vieja, pero creo que vale la pena verla, yo ya había leído la novela y me resultó una versión fiel al espíritu de nuestro amado Kurt. Saludos, buen año para vos.

Miguel S. dijo...

Buen año para vos también, Inés, y para todos.
Realmente no me atrae mucho ver la película de "Matadero 5", pero el efecto que menciono solo creo que es posible (o por lo menos, su efecto se torna máximo) en la escritura.
J, me quedará pendiente la peli de Tarkovsky, y la idea de experimentar películas DVD como si fuesemos DG, es inquietante y bastante neblinoso.
Por otro lado, leí "Cuna de gato", y aunque la idea del hielo 9 es muy interesante, el libro no me pareció tan consistente como M 5. Me queda leer "El desayuno de los campeones", pero no lo consigo ni siquiera en formato digital. Esperaremos a que caiga algún ejemplar en Mercado Libre, supongo...